Escribí, hace algún tiempo, un artículo al que puse por título “Agentes Extintores Químicos Secos. ¿Tamizado? ¿Secado?
¿El propósito? ¡Simple!
Por un lado, pedir a quienes compran los servicios de inspección, mantención, recarga y prueba hidrostática no lo hagan de quienes “tamizan” y “secan” un agente extintor químico seco.
Por otro lado, pedir a quienes prestan los servicios ya mencionados, dejen de lado el “tamizado” y secado“ del químico seco pues lo arruinan y, además, arruinan el extintor, sea este portátil o rodante.
Mencioné en mi artículo haber visto nueve (9) extintores Ansul modelo I-A-20-G que fueran enviados a servicio. Extintores Ansul del tipo operados por cartucho o de presión exterior.
Por la fecha de fabricación y por cuanto no se veían en buenas condiciones fue necesario probar sus cascos hidrostáticamente.
Mi sorpresa fue que los cascos fallaron la prueba hidrostática, y no solo eso, sino que, además, presentaron fuga.
Es conveniente recordar que el extintor en cuestión, un Ansul modelo I-A-20-G, es probado hidrostáticamente, al momento de su fabricación, a 600 psi.
El casco tiene una presión de ruptura de mas de 2400 psi.
Pero, ¿Qué tan severa era la corrosión interna de estos equipos debido al tamizado?
¡Francamente preocupante!
¡Rompieron a solo 175 psi!
El casco, además, presentó fuga de agua, esto es, la corrosión transformó el acero de bajo contenido de carbono con el que es fabricado el casco, en óxido.
La fotografía que sigue muestra exactamente lo anterior.


Como explicara anteriormente los cascos fallaron a tan solo 175 psi
Afortunadamente, para el propietario, esto ocurrió durante la prueba y no hubo que lamentar la pérdida de una vida humana, daños a la propiedad o daños a los bienes ni medio ambiente.
Pero, ¿la corrosión interna?
¡Severa!
La fotografía que sigue muestra el interior del casco, como así también, el tubo de gas.


Pero, ¿Qué es el tubo de gas?
Un tubo diferente del tubo sifón.
El tubo sifón, en un extintor de presión permanente o presurizado, es el que lleva el agente extintor del interior del casco a la válvula, manguera de descarga o a la boquilla de descarga, si el extintor no tiene manguera.
El tubo de gas es el que lleva el bióxido de carbono, en un extintor normal, o el nitrógeno, en un extintor para baja temperatura, de una cápsula exterior, al interior del casco, en un extintor operado por cartucho o de presión externa.
El tubo de gas también es afectado por la humedad que un agente extintor, sea base bicarbonato de sodio, fosfato mono amonio o bicarbonato de potasio, absorbe del medio ambiente.
La fotografía que sigue muestra la entrada del tubo de gas al casco del extintor


La fotografía que sigue muestra la parte alta del tubo de gas, antes de la primera válvula de retención.


Las válvulas de retención, tres en el tubo de gas, tienen por misión romper la compactación que produce la vibración a que es sometido un extintor.
Por ejemplo, un extintor en un vehículo de minería, equipo forestal o similar.
La siguiente fotografía muestra el tubo de gas completo.


La corrosión en el tubo de gas es, también, severa.
Pero, ¿Qué hay del agente extintor químico seco?
Si es que se puede hablar de agente extintor.
En realidad, lo que muestra la foto es una mezcla de óxido, químico seco en grumos, duros como una piedra y, gracias al descuido de quien presta servicio, un papel.


A continuación, otra fotografía de lo que salió del interior del extintor.


Esta fotografía muestra lo mismo anterior, óxido, químico seco en grumos, papel y algo, una tapa o similar, de material plástico.
¿Es usted el encargado de los extintores que protegen contra el fuego su planta, oficina, bodega, proceso u otros?
¿Es usted quién debe contratar los servicios mencionados anteriormente, inspección, mantención, recarga y prueba hidrostática?
¿Usted dedicó algo de su tiempo para asegurarse que la persona o empresa que le presta servicio sabe lo que hace?
¿Si no hizo lo que debía hacer, investigar a quién le presta servicio, esta seguro que sus extintores funcionarán?
Hagamos que la especialidad de protección contra el fuego esté en el lugar que le corresponde, no en manos de irresponsables.





